CAPÍTULO 20

—Magnus Hale

Adrian gira mi rostro con brutalidad y cubre mi boca con un beso feroz, violento, devorador. Se traga mis gemidos como si fueran comida, su lengua explorando cada espacio, mordiendo, chupando, hasta dejar mis labios en carne viva. Intento morderlo, pero no puedo; simplemente me devora ...

Inicia sesión y continúa leyendo