Capítulo 36 Cielo

LOS OTROS CREADORES

El cielo se abrió.

No hubo relámpagos.

No hubo truenos.

No hubo ninguna de las señales que normalmente anunciaban una tormenta.

Solo aparecieron las puertas.

Miles.

Quizá millones.

Suspendidas sobre Portland como heridas abiertas en el firmamento.

Cada una tenía un borde diferent...

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