Capítulo 38 Llave

LA PRIMERA LLAVE

—Porque tú eres la primera llave.

Las palabras quedaron suspendidas en la habitación.

No sabía qué responder.

Ni siquiera sabía cómo respirar.

El hombre que tenía mi rostro... o algo parecido a él... permanecía al otro lado de la puerta negra.

Sus ojos verdes eran idénticos a los mí...

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