Capítulo 41 Moverse

EL ÚLTIMO MUNDO

—Es nuestro padre.

Las palabras de Aelyra quedaron suspendidas en el aire.

No podía moverme.

Ni siquiera podía parpadear.

Frente a nosotros estaba aquel hombre que se parecía a mí, que había aparecido en los recuerdos de la primera Gianna y que, según mi hija, era nuestro padre.

Nues...

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