Capítulo 13 13

―¿Mañana a qué hora?

Máximo dejó el teléfono sobre la mesa.

―A las ocho.

Miré el reloj de la sala. Eran las seis y veinte de la tarde.

―Qué considerados. Me dan trece horas para arruinar una amistad de veinte años.

―Renata.

―No empieces.

―Solo iba a decir tu nombre.

―Últimamente lo usas demasiado an...

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