Capítulo 27 27

—Entonces no pienso irme.

Máximo cerró la distancia entre nosotros y me besó antes de que pudiera hacer otro comentario inteligente para esconder que me temblaban las manos.

Esta vez no había una puerta de oficina, una llamada de Federico ni un semáforo dispuesto a salvarnos de nuestras propias dec...

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