Capítulo 5 5

—Si va a despedirme, hágalo antes del café.

Máximo levantó la vista.

—Buenos días para usted también, Aubry.

—No veo motivo para fingir cortesía.

—Yo sí. Son las ocho de la mañana.

Cerré la puerta detrás de mí y permanecí de pie. Había pasado la noche preparando argumentos, disculpas y una versión e...

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