Capítulo 8 8

—Eso sí que es un problema.

Máximo extendió la mano.

—Déjame ver.

Apreté el teléfono contra el pecho.

—Ni soñando.

—Renata.

—Ya gastaste tu cuota de autoridad por hoy.

—Tu amiga acaba de verme estacionado frente a su casa después de echarte. Me interesa saber cuánto vio.

—A mí me interesa mudarme de...

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