Capítulo 12 En el que Penélope escucha una proposición peligrosa de Alessandro

Subo los hombros, restándole importancia a sus reproches.

—Pues me acabo de levantar —digo y sumerjo las manos en los bolsillos de mi abrigo de lana.

—Bueno, ¿me vas a llevar al trabajo sí o no? —pregunta, irritado.

—Está bien, pero ve a arreglarte, que yo no espero a nadie.

—Sales a las ocho, a...

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