Capítulo 1 Prólogo
Prólogo
Inglaterra, 1816
—Padre, te lo suplico… —Caigo de rodillas frente a su escritorio, aferrándome a sus manos como si fueran mi última esperanza—. No me obligues a esto.
Mi padre levanta la vista de sus documentos con evidente fastidio. Se quita los lentes lentamente, ese gesto que siempre anuncia que la discusión ha terminado antes incluso de empezar.
—La decisión está tomada, Mary. Te casarás con Jack Millán esta misma noche.
Un escalofrío me recorre la espalda. Jack Millán. El heredero de una de las familias más poderosas y despiadadas del reino. La misma que, según los rumores que llevan años circulando por los salones de Londres, ordenó la muerte de mi madre.
—Esa familia mató a mamá —susurro, con la voz quebrada—. ¿Cómo puedes entregarme a ellos?
Él suelta un largo suspiro y se reclina en su silla de roble.
—Cuando yo muera, no quedará nada para ti. Ni dinero, ni propiedades… solo deudas. Jack Millán es tu única oportunidad de no terminar en la calle.
Aprieto los dientes, sintiendo cómo las lágrimas me queman los ojos.
—Tengo casi veinte años y he rechazado a todos los pretendientes durante años porque quiero algo más que esto. Quiero explorar el mundo. Quiero entender los barcos, las rutas, los mecanismos que mueven los imperios… No quiero ser solo la esposa de alguien que me vea como un objeto útil.
—Ningún hombre decente quiere a una mujer que sueña con el mar en lugar de con su hogar —responde con dureza—. Jack Millán te dará posición, riqueza y protección. Eso es lo que importa.
—Dicen que mató a su primera esposa —murmuro.
—Lo que importa es que ella ya no está —zanja él, volviendo la mirada a sus papeles—. Ahora ve a prepararte. Esta noche sellarás tu destino.
Me levanto del suelo con las piernas temblando. Sin decir una palabra más, salgo del despacho.
Esta noche me convertiré en la esposa de un monstruo.
