Capítulo 35

—¡Hola Olivia, me alegra que estés aquí!

Petros me dio un gran abrazo, y ese sí lo correspondí, pero cuando intentó besarme... Sí, le iba a deber esa. Él se dio cuenta y gracias a Dios se alejó.

—Huelo a él en ti

Dijo con una cara de extremo disgusto.

—No empieces, ¿vale? Dime, ¿cómo están las c...

Inicia sesión y continúa leyendo