Capítulo 40 Que nadie se entere

Oculta desde uno de los pasillos, puedo observar a ese tal Haşim Sahin, junto a mi hermana. No hay casi nadie aquí, así que su guardia está más baja. Del maletero, Haşim saca unos paquetes envueltos en una bolsa de papel, y se los tiende a Aslı.

—¿Es toda? —pregunta ella, dándole la vuelta a cada ...

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