Capítulo 84 Yo doy las ordenes

Siento que mis piernas quieren fallarme, pero no lo permito.

—Así que tengo el derecho de dar una orden.

Leyla da un paso hacia mí. Sus tacones producen eco.

—Tú no eres nadie para...

Demir se vuelve a mover. Su cuerpo se interpone entre nosotras una vez más.

—Quítate —le dice ella—. Tú no eres...

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