Tú y yo

—Riley—

Me despierto sola. Mi lado está vacío. No hay rastro de Dean. Todo fue un sueño. Un sueño para burlarse de mí. Es cuando mis ojos recorren la habitación que me doy cuenta de que no es la mía. Justo entonces, Dean entra con una bandeja, sin camisa.

—Veo que ya estás despierta, hermosa— sonr...

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