Capítulo 38 Promesas de amor

Maximiliano respingó las cejas, incrédulo.

—¿Más bella que tú? Por favor, Anna, tú eres una mujer sumamente guapa.

Anna, que llevaba puestas sus gafas estilo gato, alzó la mirada lentamente y lo observó por encima del marco.

—Penélope es la guapa de la familia. Yo soy la de belleza ordinaria.

Dicho ...

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