Capítulo 28 Eres Mía, Elara

El impacto de Kaelen al atravesar el marco roto del ventanal pareció sacudir los cimientos de la mansión. No había rastro del director ejecutivo de trajes impecables ni del estratega frío que calculaba balances en el piso cuarenta y dos; lo que se precipitó en la habitación fue un Alfa herido, empap...

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