17. 3

Me arriesgo porque necesito que confiese para producir la evidencia necesaria para arrestarlo.

—¡Basta de tonterías! Cállate la boca y escúchame.

Márcio explota y me sobresalto al sentir su mano cerrarse alrededor de mi brazo. Mis ojos se llenan de lágrimas por el dolor y el miedo, pero él continú...

Inicia sesión y continúa leyendo