31

Juan

¿Me habré pasado? ¿Fui demasiado directo? ¿La asusté? Pero mira, ¿quién en su sano juicio aceptaría casarse con su jefe? Claro que no lo hará, pero estoy desesperado, maldita sea.

Me jalo el cabello con rabia y miro mi enorme cama doble.

Está amaneciendo, confieso que no tengo mucho sueño. E...

Inicia sesión y continúa leyendo