Capítulo 11 UNA MENTIRA MUY CONVENIENTE

KADEN

Por un segundo pensé que era Miska, pero el aroma embriagador de bayas silvestres jugosas hizo que mi verga diera un brinco, la punta hinchada apuntando directo hacia arriba.

Ash olfateó y gruñó, ya excitado; ese olor me encendió de lujuria por dentro.

Ella estaba de rodillas, casi desnuda...

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