Capítulo 147 LAS CHICAS BUENAS SE PORTAN MAL

NARRADOR

La vieja mano de Agata se deslizó entre carne y hueso como si ella no fuera más que un fantasma, hurgando en lo que quedaba del corazón que ya había dejado de latir.

Aun así, algo cálido aleteó entre sus dedos, inquieto… como un niño nervioso.

La mirada de Agata se enfrió, esa que re...

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