Capítulo 152 SÉ MÍO PARA SIEMPRE

KADEN

Tomé su mano y la conduje a ciegas hasta las puertas del balcón; luego las empujé para abrirlas.

Sentí a Isabella tensarse en el instante en que la brisa helada la golpeó, haciéndola tiritar.

Casi se detuvo, pero seguí tirando de ella. Quería ver qué estaba dispuesta a hacer para complacerm...

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