Capítulo 38 LA TIGRESA EN LA JAULA

ISABELLA

—¡Agacha la cabeza!

Mónica me gritó y la enorme viga pasó tan cerca que casi me rozó el cabello.

Había entrado en un mundo de caos detrás de todo el espectáculo que estaban armando y, Diosa, esto iba a ser jodidamente increíble.

Me zumbaba el cuerpo de emoción.

—¡Mónica, encontramos a ...

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