Capítulo 54 TE AYUDARÉ

KADEN

No me importaba lo apretado que estuviera el espacio. La tenía prácticamente recostada sobre mi pecho, bajo la manta, y para mí era perfecto.

Habíamos estado bromeando sobre cualquier estupidez, relajados como nunca, hablando de cosas íntimas que no comparto con cualquiera.

No necesitaba mi...

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