Capítulo 79 SOY TU DUEÑO

ISABELLA

Estaba en una habitación iluminada solo por dos velas sobre viejas mesitas de noche.

En la enorme y sólida cama de hierro yacía un cuerpo desnudo y musculoso, expuesto bajo el resplandor titilante.

Tenía los tobillos firmemente encadenados a postes de acero que se elevaban hasta el techo...

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