Capítulo 16 16

—No estás compitiendo por mí.

Gabriel todavía sostenía mi teléfono cuando Abril soltó una carcajada al otro lado de la línea.

—¿Puedo poner el altavoz? Porque esto acaba de mejorar muchísimo.

Le arrebaté el aparato.

—Mañana llegaremos a las cuatro.

—Trae zapatos cómodos. Mamá contrató a un coreógraf...

Inicia sesión y continúa leyendo