Capítulo 37 37

—No vengas a mi casa.

Gabriel guardó silencio.

Álex seguía frente a mí, descalzo, con el cabello revuelto y dos tazas de café enfriándose sobre la mesa.

—No pensaba hacerlo —respondió Gabriel.

—Bien.

—Quiero verte en un lugar neutral.

—¿Para hablar de tu vasectomía? Qué romántico.

—Renata.

—Tenemos ...

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