Nosotros y el Maserati I

Tan pronto como llegamos al garaje, vi el Maserati estacionado. El coche de Anon no estaba al lado.

Nos detuvimos frente al coche plateado/transparente, con un diseño perfecto:

—¡No me digas que vamos en el Maserati! —Sentí que mi corazón quería salirse del pecho.

—Sí. —Sonrió.

No pude resistir y di...

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