CARA A CARA II

— Todo planeado, desde el principio.

— ¿Qué? Dime... No tienes nada que perder. Necesito saber la verdad. Nuestras vidas están en juego ahora mismo... La mía, la tuya... La de mi hija. Estuviste conmigo cuando la tomé en mis brazos, sabes cuánto sentí la muerte de mi amiga... ¿Por qué actuaste así?...

Inicia sesión y continúa leyendo