¿Qué haces aquí?

Tan pronto como llegué a mi oficina en Perroni esa mañana, Sebastián me estaba esperando con café negro, sin azúcar, como ya sabía que me gustaba.

—Hmm... ¿Qué quieres de mí, Sebastián? —tomé la taza con desconfianza, mientras daba un sorbo al café.

—Qué desconfiada eres, Babi. ¿No crees que la ge...

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