Tony I

Salma se sentó en la cama:

—Lamento haber hablado de ti y Heitor con Daniel.

—Está bien. Solo que... no quiero que nadie más lo sepa, solo ustedes dos.

—Respetaré tu deseo, así como tú respetaste el mío de no verte en nuestra casa esa noche. Ella tocó mi cara con cariño.

—¿Dónde está Daniel? Pre...

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