Capítulo 33 33

—¿Cuatro días?

Santino asintió.

Yo seguía sentada en el sofá, con la blusa torcida y una de sus manos todavía apoyada sobre mi rodilla.

—Eso no es “antes”. Eso es prácticamente mañana.

—Lo sé.

—Pensé que teníamos semanas.

—Yo también.

Me levanté.

Necesitaba moverme.

El apartamento se había vuelto pe...

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