Capítulo 38 38

—Cinco días no borran nada.

Santino guardó silencio al otro lado.

—Quería oírte decirlo.

—Pues ya está. Puedes embarcarte sin redactar un contrato.

—Estoy considerando uno pequeño.

—Cuelgo.

Se rio.

—Espera.

Me senté en la cama del hotel. Dante seguía duchándose en la habitación contigua y yo tenía l...

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