Capítulo 39 39

―Veinticuatro horas.

Santino estaba frente a mi casa con una mochila al hombro y una sonrisa que me irritó de inmediato.

―Hola para ti también.

―Solo quiero dejar claro el tiempo disponible.

―Muy romántico.

―Me quedan veintitrés horas y cincuenta y siete minutos.

―Voy a cerrar la puerta.

Metió el pi...

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