Capítulo 41 41

—¿Eso fue una amenaza?

Santino ya tenía un pie sobre la pasarela.

—Fue información útil.

—Sonó a amenaza.

—Entonces funcionó.

—Cervera.

Se volvió otra vez.

—¿Qué?

—Sube al barco antes de que me arrepienta.

—Demasiado tarde. Ya escuché lo de la novia.

—Lárgate.

Sonrió y terminó de subir.

Yo me quedé ...

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