Capítulo 46 46

—¿Quieres quedarte otros cuatro meses?

Santino no respondió enseguida.

Seguíamos sentados en su cama. Yo con el cabello desordenado, él recién llegado de pasar semanas en el mar y, entre los dos, una conversación que había entrado sin permiso cinco minutos después de que casi me quitara la camiseta....

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