Capítulo 51 51

—Entonces tendrás que acostumbrarte.

Santino frunció el ceño desde la pantalla.

—¿A qué?

—A que existan hombres en mi trabajo.

—Eso lo sé.

—Pues tu cara parece necesitar un curso intensivo.

—Mi cara acaba de ver a Dante aparecer en la puerta de tu habitación a esta hora.

—Con una carpeta.

—La carpet...

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