Capítulo 55 55

—Entonces esta noche no pienso desperdiciarla hablando de trenes.

Santino me miró desde el otro lado de la mesa de la librería.

—Eso ha sonado a amenaza.

—Tómalo como quieras.

Renata seguía fingiendo interés por su lasaña.

—Yo puedo cerrar sola —dijo.

Santino levantó la cabeza.

—Mamá.

—¿Qué? Ya sé q...

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