Capítulo 56 56

¡—¿Qué acabas de decir?

El tren tenía las puertas abiertas y una señora detrás de mí ya empezaba a mirarme con odio.

—Que estoy enamorada de ti.

Santino se quedó quieto.

—Repítelo.

—No.

—Beire.

—Ya tuve suficiente humillación emocional por una mañana.

La señora carraspeó.

—Señorita, ¿va a subir?

—Sí...

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