Capítulo 130 130

EMILY

Mateo apoyó una mano en la barandilla del balcón antes de por fin romper el silencio entre nosotros; su voz era lo bastante serena como para que pareciera que estábamos hablando del clima y no del desastre absoluto en el que se había convertido mi vida.

—Primero —dijo con calma—, estoy en co...

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