Capítulo 39 Más te vale

Alma

A la hora de comer salimos a un sitio que hay cerca del loft, un bar pequeño y ruidoso donde nadie nos conoce y donde podemos comer sin que nadie nos mire. Adriano pide dos hamburguesas y dos cervezas, y yo me lo quedo mirando mientras se limpia la boca con una servilleta.

—¿Qué? —pregunta cu...

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