Capítulo 8 Falsa Alarma

Sigo a Adrián por el pasillo trasero del salón, el corazón todavía acelerado por todo lo que acaba de confesarme, cuando llegamos a donde Marco espera junto a la puerta de seguridad, con el rostro tenso y el auricular pegado al oído.

—¿Qué pasó? —exige Adrián, con la voz de mando que reconozco ...

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