Capítulo 22 Empresas afectadas

Leí el mensaje con las manos temblorosas. Era como si aquellas palabras me advirtieran que, si me negaba a confesar, todos los trámites relacionados con el cadáver de la señora Rowena quedarían paralizados y no tendríamos más remedio que enterrarla por nuestra cuenta, sin poder llevar nunca ante la ...

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