Capítulo 34 Capítulo 34.- Pulso y cenizas

Julián miró los papeles, me miró a mí y, despacio, estiró la mano hasta sujetar la carpeta.

—¿No vas a ir a defenderlo? —preguntó, atónito.

—Voy a ver si sigue vivo —respondí, dándome la vuelta hacia la calle—. Pero la verdad no se va a detener porque a él le falle el corazón.

POV Camilo

El olor ...

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