TREINTA Y CUATRO: LA TRANSFUSIÓN DE SANGRE

PERSPECTIVA DE FREDERIK

Me desperté cuando sentí un brazo abrazándome. Abrí los ojos... y me encantó lo que vi. Sonreí al recordar lo que pasó ayer. La felicidad de sentir que ella dijo sí. Y lo hicimos, toda la noche. Y aún no me canso de ella —creo que lo hicimos 8 veces.

Sí, lo hicimos 8 veces ...

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