Capítulo 18

Una semana después

Astrid detuvo su nuevo auto frente a la imponente mansión y un escalofrío le recorrió la espalda. Era la casa donde iba a vivir, pero no la sentía como un hogar; se veía demasiado intimidante. Tampoco ayudaba que su flamante esposo se hubiera ido el mismo día de la boda y no la h...

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