Capítulo 100

Tomé el vial, con las uñas clavándoseme en las palmas, obligándome a reprimir el impulso de correr hacia Lucy.

Ninguna madre podía ver a su propio hijo lastimarse y no hacer nada, pero una voz en mi cabeza no dejaba de gritar: si Daniel no caía, ninguno de nosotros salía con vida.

Además, todavía ...

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