Capítulo 119

Volví en mí de golpe, sin saber qué decir, así que solo negué con la cabeza.

Celine me dio un codazo de lado. Recién entonces reaccioné y extendí la mano para estrechar la de Isabella.

Sus dedos estaban fríos.

Nunca había conocido a Amelia, pero de algún modo lo supe: Isabella debía parecerse muc...

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