Capítulo 183

—¡Adrian! —bramó Jack en cuanto nos vio.

Pero el calor le drenaba cualquier amenaza que intentara proyectar. El sol caía a plomo, y era evidente que llevaba ahí el tiempo suficiente como para que el sudor le corriera por la cara. No dejaba de darse toques en la frente con un pañuelo, lo que hacía q...

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