Capítulo 39

Se me cerró la garganta.

Frente a William, todavía podía quitármelo de encima con algo como: «Está demasiado ocupado».

Pero frente a Tina, esa excusa era endeble.

Ella no era tonta.

Había vivido toda su vida bajo las reglas de la manada. Sabía exactamente lo que significaban las palabras «hija i...

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