Capítulo 64

Todo mi cuerpo se puso rígido.

Me mordí el labio y no me atreví a levantar la vista, temiendo que mi cara me delatara.

Era yo. Era exactamente yo.

En aquel entonces, entre la multitud, lo vi pasar por fuera de la puerta.

Tal vez porque toda mi atención estaba puesta en Adrian, el dolor de mi cue...

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